¿CÓMO PONER LÍMITES A LOS ADOLESCENTES? Mª. de los Angeles CASIELLO

Esta pregunta nos la hacemos a diario quienes tienen hijos o trabajan con ellos. Sabemos mucha teoría sobre los cambios hormonales, la llamamos la edad del pavo y aun así nos sorprendemos al verlos cuando están en la luna.

El temor como padres y educadores, a veces nos lleva a actuar de manera sobreprotectora o los dejamos al libre albedrío. Desde luego, que las normas son necesarias, si queremos personas responsables, equilibradas y asertivas.

Equilibrar la balanza parece muy difícil, pero no imposible. Estas son simplemente una sugerencia que cada uno debe adaptar a su realidad. No existen recetas a la hora de relacionarnos. Y como buenos humanos que somos, no estamos exentos de equivocarnos.

Yo también fui adolescente
Yo también fui adolescente

“MANOS A LA NORMA”

  1. Establecer normas y consecuencias que acarrea su incumplimiento. Que no os digan…Yo no sabía!!! No me lo dijiste!!! El establecerlas en forma conjunta es una forma muy eficaz, ya que no estamos subestimando su capacidad y su compromiso será mayor. E incluso podéis escribirlas en un papel a la vista de todos. Pues las normas son necesarias siempre para una buena convivencia.
  2. Si la norma fue incumplida, aplicar la sanción correspondiente. No hay excepciones. NO DUDES!!! Debes mantenerte en tu línea. Ellos siempre ponen a prueba nuestra paciencia y conocen nuestras debilidades. No es una pulseada; simplemente todos somos responsables de nuestros actos. (Si faltamos al trabajo nos descuentan el día; si no pagamos las cuentas…el banco nos cobra intereses). Pues, si su hijo no estudia, no entrega los deberes…no aprobará. Entonces, qué harás?
  3. No amenaces si luego no vas a cumplir. Pues se dará cuenta de que no controlas la situación. Ellos son aún menores e incapaces legalmente. Son nuestra responsabilidad. Hay decisiones que debemos asumir por el rol de padres o educadores y no pueden quedar en sus manos.
  4. Trabajen juntos en las consecuencias de sus actos. Acuerden cómo debe reparar lo que hizo y tenga en cuenta que la sanción debe ser proporcional a la falta. Sea concreto y preciso. Si no hace los deberes…no le devolverá el móvil. No mirará su programa de TV favorito.

    Su participación en establecimiento de normas es muy importante, porque le estaremos dando protagonismo, sin subestimar su capacidad y deberá hacerse cargo de sus propias palabras.

  5. Propiciar el refuerzo positivo: cada cosa que haga bien, por insignificante que parezca. Si sacó una buena nota, no esperes al 10 para felicitarlo; dile cuánto lo quieres; abrázalo, aunque te diga que no seas pesada.
  6. Compartir la responsabilidad desde la cotidianeidad, que ponga la mesa, ordene su habitación y algún espacio en común como el comedor; que haga alguna compra para la casa; que ayude en la cocina o en el jardín. De esta forma se sentirá útil y parte importante de la familia.
  7. Educamos más con el ejemplo que con las palabras. Nuestros actos reflejan cómo nos movemos en el mundo de los adultos.
  8. Permitirle decidir sobre algunas cosas y pedirle su opinión. Por ejemplo. Que organice su tiempo de estudio; que elija qué tareas del hogar va a asumir.
  9. Exigir mucho en poco: es decir que debemos ser coherentes con lo que les pedimos y con lo que ellos se comprometieron hacer. Si acordaron que 1º hace los deberes y luego hará una actividad que le guste. Que así sea. Cuando ven que no cambiamos de opinión pese a su insistencia, mala cara… o a la presencia de otras personas, aprenderá a respetar tu palabra. Si la cambias cada día te cuestionará todo.

     

    Aún así, TODOS DESAFIAMOS ALGUNA VEZ LAS NORMAS. Si su hijo lo hace no se asuste, ni salga corriendo. Necesitan saber que sus padres estarán allí, para retarles y sancionarles, para darles cariño, seguridad, firmeza. Procure controlar sus emociones – tarea difícil, pero no imposible. Es usted el adulto, no un adolescente más, ni su colega.

    Ellos buscan reafirmarse. Encontrar su identidad, su lugar. Quieren ser independientes. Y en esa constante búsqueda comenten errores.

     

    CONSEJOS PARA PADRES DE ADOLESCENTES QUE NECESITAN UNA ESTRUCTURA MÁS FIRME PARA SALIR ADELANTE:

     

EN CASA Sanción acordada
¿Qué puede hacer después del cole? ¿Qué no puede hacer después del cole?  

¿Cuándo tiene que hacer los deberes?  
 
¿Cuándo, dónde y cuánto tiempo puede utilizar el móvil?  
 
¿Cuándo debe usar el ordenador? ¿Con qué fin? y en algunos casos ¿cuánto tiempo?  
 
¿A qué hora tiene que estar en casa entre semana? ¿Y los fines de semana?  
 
¿A qué tipo de fiestas puede ir y con quién?  
   
¿Cuándo puede ir en coche sola/o? o en coche de otra persona? ¿Por qué?  
 

 

(Como maestra y psicopedagoga las normas las hacíamos entre todos y estaban a la vista de todos para que a nadie se le olvide… Ustedes pueden hacer lo mismo).

 

TODOS SOMOS DIFERENTES, EL DESAFÍO COMO EDUCADORES, ES DESCUBRIR QUÉ TIPO DE LÍMITES NECESITAN NUESTROS ADOLESCENTES.